La destitución del Fiscal General del Estado: Nueva Crisis del Gobierno Español
El 20 de Noviembre de 2025, la Sala de lo Penal
Segunda del Tribunal Supremo dictamina sentencia condenatoria de 2 años de
inhabilitación y multa indemnizatoria de 10.000 € al Fiscal General del Estado,
Álvaro García Ortiz por revelación de secreto.
De momento, el Tribunal Supremo no ha
confeccionado la sentencia, sin embargo, el Fiscal General ha sido condenado y
quedará inhabilitado de sus funciones. El Fiscal General del Estado según la
Constitución Española es nombrado por el Rey, a propuesta del Gobierno, oído el
Consejo General del Poder Judicial. La designación del Fiscal General compete
al gobierno de turno elegido democráticamente por tanto, no existe en España
separación de poderes públicos, pues todo se encuentra interconectado y los
poderes se cruzan entre ellos. El poder ejecutivo ya sea el PP o el PSOE
pretende controlar el poder judicial mediante el nombramiento de jueces y
magistrados afines a su ideología. Esto es una vergüenza nacional y una ruptura
de la democracia porque la esencia de la democracia reside en la independencia,
imparcialidad, objetividad, eficacia, jerarquía, descentralización,
desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al derecho,
es decir, los poderes públicos deben ejercer con total independencia sus
funciones y desligarse del manoseo de los partidos políticos, de esa manera
construiremos una democracia plena, eficiente y real para el bienestar de los
ciudadanos.
La Sala Segunda del Tribunal Supremo, en la causa
20557/2024, ha dictado por mayoría de sus miembros el siguiente fallo que se
anticipa:
“Que debemos condenar y condenamos a D. Álvaro García Ortiz, Fiscal
General del Estado, como autor de un delito de revelación de datos reservados,
art. 417.1 del Código Penal a la pena de multa de 12 meses con una cuota diaria
de 20 euros e inhabilitación especial para el cargo de Fiscal General del
Estado por tiempo de 2 años, y al pago de las costas procesales
correspondientes incluyendo las de la acusación particular. Como
responsabilidad civil se declara que el condenado deberá indemnizar a D.
Alberto González Amador a 10.000 euros por daños morales.
Le absolvemos del resto de los delitos objeto de la acusación.
Los objetos intervenidos en los registros practicados se devolverán a
sus titulares y, en su caso, se destruirán.”
La sentencia, pendiente aún de redacción, surtirá
efectos a partir de su notificación en legal forma. La resolución incorporará
dos votos particulares emitidos por las magistradas de la Sala II Dña. Ana
María Ferrer García y Dña. Susana Polo García que disienten de la misma lo que
determina un cambio en la ponencia que la asume el Presidente de la Sala D.
Andrés Martínez Arrieta.
El fallo ha sido comunicado a las partes.
La sentencia deja al Fiscal General del Estado en
una situación comprometida y deberá abandonar el cargo en los próximos días. El
24 de noviembre de 2025, Álvaro García Ortiz ha comunicado por carta al
ministro de justicia que dimite como Fiscal General del Estado tras ser
condenado por el Tribunal Supremo.
“A falta de mayor concreción sobre la sentencia,
de la que solo se conoce el fallo, García Ortiz anuncia su renuncia como un
acto debido a la fiscalía y a toda la ciudadanía española. En mi haber tengo el
convencimiento de haber servido fielmente a la institución a la que me honro en
pertenecer, con una inequívoca vocación de servicio público, sentido del deber
y lealtad institucional”, reivindica tras mostrar su profundo respeto a las
decisiones de los jueces.
El juicio contra el Fiscal General del Estado ha
sido un poco extraño porque si analizamos a los procesados tenemos a un alto
cargo llamado Álvaro García Ortiz y a un defraudador de impuestos que
casualmente se encama con la Presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz
Ayuso. El novio de Ayuso se mira al espejo y ve a un gran empresario que
aprovecha una crisis sanitaria sin precedentes en España, para sacar tajada y
lucrarse de forma ilegal con contratos públicos destinados a la venta de mascarillas
defectuosas a un alto precio. González Amador admite y confiesa un delito
contra la Hacienda Pública de 350.951 € correspondiente al impuesto de
sociedades de los ejercicios 2020 y 2021, mediante la presentación de facturas
falsas o injustificadas por gastos como alquiler de vehículos en el extranjero,
elementos de higiene, reparaciones de coches de lujo, compra de relojes, etc
con el fin de reducir su cuota tributaria.
El novio de Ayuso está procesado por delito
continuado contable y pertenencia a grupo criminal. En el auto de apertura del
juicio oral se refleja delitos ligados con contabilidad irregular y, junto a
otros empresarios, por supuesta pertenencia a grupo criminal. El fraude
presuntamente está vinculado a una operación de intermediación en la venta de
mascarillas durante la pandemia. Presuntamente González Amador facturó casi 2
millones de euros, y con ellos presentó deducciones fraudulentas para evadir
impuestos. En 2024 se envió un correo por el abogado de González Amador con el
propósito de admitir los delitos fiscales, como parte de un intento de negociar
con el objetivo de evitar la cárcel. El propio González Amador ha declarado en
el juicio que no dio su consentimiento para ese correo, lo que ha generado una
pieza separada en la investigación por posible revelación de secretos.
Será el presidente del tribunal, Andrés Martínez
Arrieta, quien tendrá la obligación de redactar la sentencia contra el fiscal
general del estado. El 9 de diciembre de 2025, se hace público la sentencia que
condena al fiscal general del estado, Álvaro García Ortiz. Contra la decisión
del Tribunal Supremo no cabe recurso alguno, sin embargo, se abre otras opciones
para batallar contra la sentencia. Para poder recurrir la sentencia, García
Ortiz tendrá que recibir la resolución firmada por los siete magistrados del
tribunal, con los dos votos discrepantes de las magistradas progresistas.
¿Qué recurso le queda a García Ortiz para alegar contra la sentencia? La primera posibilidad que tiene García Ortiz es presentar un incidente de nulidad ante el Tribunal Supremo, que supone pedir que se declare juicio nulo. Es un procedimiento excepcional que permite impugnar una sentencia firme cuando un condenado considera que se ha vulnerado sus derechos fundamentales. Una vez cerrada esa vía, Álvaro García Ortiz, puede recurrir mediante recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que de momento tiene mayoría progresista. Y la última opción sería recurrir al tribunal europeo de Derechos Humanos.
Es un duro golpe al ejecutivo de Pedro Sánchez
que de momento resiste las embestidas de sus implacables enemigos políticos.
¿Veremos agotar la legislatura de Pedro Sánchez o tendremos una convocatoria
electoral general en los próximos meses del año 2026?
Estos son los hechos y así te lo hemos narrado.
Tuya es tu conclusión.
Espero
vuestras respuestas admirados lectores.
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